Europa se ha abstenido. Han ganado los ciudadanos irresponsables (si es que pueden llamarse ciudadanos). Aquellos que comprenden que es su derecho y obligación, como ciudadanos europeos, ir a votar, han sido menos. Pero claro, también hay gente que ha votado porque no cree en el sistema actual y ha apoyado a un grupo que pretende cambiar todo desde abajo. Y yo, ya me estoy liando. Qué complicado es esto, qué miedo me da. En una sola “entrada” no voy a construir la casa entera; pero voy a empezar desde abajo, con cuidado.
¿Es justo este sistema que dice representarnos a todos? Habrá muchas opiniones, pero como aquí va lo que digo yo, yo digo que no. Pero claro, hay unos que piensan que sí. Y por eso votan. Y entre los que piensan que no, hay quien vota a partidos que quieren “cambiar el sistema desde dentro” (que nadie se tome la terminología muy a pecho, creo que se entiende), y quien, simplemente no vota. Queda por mencionar aquel al que todo se la trae muy floja, y tampoco vota. Bien. El parlamento europeo dice representar, pues, a todos esos.
Pues no señores. Porque si son más del 50% los que no han votado, alguien me explique qué hace el parlamento lleno. A rebosar. Creo que es lo único en lo que se ponen de acuerdo los políticos: en repartirse todo el pastel. Quien se abstenga, por tanto (y no olvidemos que estamos hablando de más de la mitad de los ciudadanos de Europa), no está representado en el parlamento. Creo haber completado el círculo: ya he hecho la base. El parlamento no nos representa a todos.
Pero entonces, dirá alguno, ¿por qué no votas? Así estarás representado. No lo dudo. Siempre está el según a quién vote, pero en principio vale. Pero entonces, es a la fuerza, que tengo que votar. Es decir, si para estar representado tengo que ir por narices a votar, es que o voto o nada. Si elijo no votar, entonces no lo estaré. Pero creo que la abstención es un derecho, y la de estar representado es otro. ¿No pueden ir unidos? Pues vaya una mierda.
Es que, incluso en el caso de que el parlamento tuviera la mitad de los escaños vacíos (o los que corresponda), sería penoso. ¿Tanto interés crea la política internacional, o las leyes que vayan a controlar nuestra vida, que solo acude a votar menos de la mitad? Ese parlamento sería legítimo, creo yo, y a falta de otras muchas cuestiones que resolver, pero sería lo más penoso del mundo.
Para acabar, quería felicitar a los partidos por su labor y… no perdón, que me entra la risa. Felicidades para Irujo que se las merece, y hasta pronto. A los demás, menos a los que siguen siendo pisados por este sistema que no da tregua, que les den.
¿Es justo este sistema que dice representarnos a todos? Habrá muchas opiniones, pero como aquí va lo que digo yo, yo digo que no. Pero claro, hay unos que piensan que sí. Y por eso votan. Y entre los que piensan que no, hay quien vota a partidos que quieren “cambiar el sistema desde dentro” (que nadie se tome la terminología muy a pecho, creo que se entiende), y quien, simplemente no vota. Queda por mencionar aquel al que todo se la trae muy floja, y tampoco vota. Bien. El parlamento europeo dice representar, pues, a todos esos.
Pues no señores. Porque si son más del 50% los que no han votado, alguien me explique qué hace el parlamento lleno. A rebosar. Creo que es lo único en lo que se ponen de acuerdo los políticos: en repartirse todo el pastel. Quien se abstenga, por tanto (y no olvidemos que estamos hablando de más de la mitad de los ciudadanos de Europa), no está representado en el parlamento. Creo haber completado el círculo: ya he hecho la base. El parlamento no nos representa a todos.
Pero entonces, dirá alguno, ¿por qué no votas? Así estarás representado. No lo dudo. Siempre está el según a quién vote, pero en principio vale. Pero entonces, es a la fuerza, que tengo que votar. Es decir, si para estar representado tengo que ir por narices a votar, es que o voto o nada. Si elijo no votar, entonces no lo estaré. Pero creo que la abstención es un derecho, y la de estar representado es otro. ¿No pueden ir unidos? Pues vaya una mierda.
Es que, incluso en el caso de que el parlamento tuviera la mitad de los escaños vacíos (o los que corresponda), sería penoso. ¿Tanto interés crea la política internacional, o las leyes que vayan a controlar nuestra vida, que solo acude a votar menos de la mitad? Ese parlamento sería legítimo, creo yo, y a falta de otras muchas cuestiones que resolver, pero sería lo más penoso del mundo.
Para acabar, quería felicitar a los partidos por su labor y… no perdón, que me entra la risa. Felicidades para Irujo que se las merece, y hasta pronto. A los demás, menos a los que siguen siendo pisados por este sistema que no da tregua, que les den.

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