1936. Guerra. Dictadura. Transición...2009.
Desde que, en el año 1939, “finalizara” la Guerra Civil, nadie nos ha contado la verdad, no se ha repartido justicia, a menos que por justicia se entienda “más ostias”. Esa breve (brevísima) cronología que he colocado justo debajo del título es el resumen del resumen, lo irresumible, aunque habrá alguien que piense que falta una palabra: democracia. Bueno, pues que lo siga pensando.
A los hijos, hermanos... y demás que, hoy por hoy, tras 70 años, no conocen el paradero de sus familiares, les diré que no dejen de gritar, ni de exigir, ni de agitar. Algunos de los perdedores se han vuelto a humillar, y han aceptado un juego de democracia lleno de trampas, en el que tienen la oportunidad de conseguir el poder, a cambio de olvidarse de los olvidados. Los opresores nunca serán juzgados por una democracia diseñada por ellos, que por esto mismo no es democracia.
Qué intento de engaño, qué hipocresía tan grande, qué poca vergüenza tienen algunos. Menos mal que en realidad, los olvidados no son realmente olvidados, y no todos los habitantes se tragan todo lo que oyen, ni se dejan convencer por leyes con nombres bonitos.
El pueblo siempre ha tenido palabra, pero decidir no ha decidido nunca, ni hace 70 años, ni hoy. Vale ya de guardar al fascismo del castigo que se merece.
